Construida en vida. Continuada, en los términos del titular.
After Life es una plataforma de persona digital. Durante la vida, una persona y su fideicomisario definen qué debe construirse, qué puede continuar y bajo los términos de quién. La plataforma aprende de la voz de la persona, de su escritura, de los recuerdos que decide registrar y de las plataformas que utiliza. Tras la muerte — o por instrucción de la propia persona — la persona digital continúa esa presencia bajo las reglas que fijó su titular, y bajo la supervisión del fideicomisario.
- Aprendizaje de voz y semejanza durante la vida. La persona participa en la construcción de su propia persona digital; nada se reconstruye sin ella.
- Presencia conversacional para los miembros de la familia. Conversaciones de texto y voz con la persona digital, disponibles de forma privada para la familia.
- Publicaciones continuadas y comunicaciones programadas. Mensajes redactados de antemano en las plataformas que el titular eligió, únicamente donde el titular lo autorizó.
- La privacidad y el consentimiento en el centro. No ocurre nada que el titular no haya autorizado explícitamente. El fideicomisario lo hace cumplir.